Directrices Generales de la Nueva Política Industrial Española 2030

CapturaEl pasado 22 de febrero se presentaron en el Consejo de Ministros las Directrices Generales de la Nueva Política Industrial Española 2030.

Como se indica en el documento adjunto, la industria es un sector clave para la generación de empleo de calidad y el crecimiento económico equilibrado de un país por su capacidad de mejorar la competitividad de la economía, su importante nivel de inversión en innovación y su alta capacidad exportadora.

El carácter estratégico de la industria motivó que, en 2014, la Unión Europea fijara el objetivo de relanzar la industria en Europa como eje del crecimiento económico, identificando el 20% del PIB como la meta a alcanzar en 2020.

industria

Se precisa una política industrial activa dirigida a contribuir a transformar nuestro modelo productivo con tres ambiciosos objetivos:

1. La reindustrialización de la economía, es decir, el desarrollo y potenciación de los distintos sectores industriales a fin de aumentar su participación en el PIB y el empleo.

2. La necesaria transformación de nuestro tejido industrial, en especial la pequeña y mediana empresa, para adaptarlo a un nuevo contexto, marcado por la rápida evolución de las tecnologías digitales y por una creciente competencia internacional.

3. La adecuada adaptación a la transición ecológica en una doble vertiente: por un lado, el aprovechamiento de las oportunidades que se derivarán de ella, incidiendo, en particular, en el avance hacia un modelo económico más circular; y, por otro, la anticipación y mitigación de impactos que pueda ocasionar, asegurando así una transición ordenada y justa.

Es necesario desarrollar una estrategia de política industrial que defina el  posicionamiento a medio y largo plazo de nuestra industria, a partir de una visión estratégica compartida y alineada con las directrices comunitarias de la UE.

De este modo, el documento adjunto propone las Directrices Generales de la Nueva Política Industrial Española 2030.

Ver documento completo: Directrices generales de la política industrial española [PDF]

La Oferta de Empleo Público de 2019 prevé convocar 40 nuevas plazas para el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado

El día 2 de abril se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto 211/2019, por el que se aprueba la Oferta de Empleo Público (OEP) para el año 2019.

Como seguramente ya sabrás, la OEP es el documento que contiene las necesidades de recursos humanos que deben proveerse mediante la incorporación de personal de nuevo ingreso en la Administración General del Estado. La OEP refleja el número de plazas que se autorizan para cada Cuerpo y Escala de personal funcionario.

De esta forma, la OEP 2019 contempla convocar un total de 40 nuevas plazas para el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado. De ellas,  2 se reservarán para personas con discapacidad.

oep 2019 ingenieros industriales

Al igual que todos los años, una vez conocido el número de plazas autorizadas por la OEP, solo queda esperar a que en los próximos meses se publique la correspondiente convocatoria de dichas plazas para que se inicie el proceso selectivo. (A modo meramente indicativo, cabe mencionar que la convocatoria de las plazas de la OEP del año pasado se publicó en enero de este año).  Para saber más sobre las OEP de los últimos años y sobre cómo transcurrieron las convocatorias anteriores, te recomendamos consultar la sección de Últimas convocatorias a las oposiciones. En este aspecto, puede ser de interés consultar las “Memorias de las pruebas selectivas” de los años anteriores, para hacerse una idea de cómo se desarrollaron los procesos selectivos pasados.

Para más información sobre las oposiciones a Ingeniero Industrial del Estado, puedes consultar el apartado de oposiciones de nuestra web.

Texto completo de la OEP 2019:  Real Decreto 211/2019, de 29 de marzo, por el que se aprueba la oferta de empleo público para el año 2019

 

 

Sentencia del Tribunal Supremo sobre la titulación que se requiere para acceder al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado

Tal y como se puede leer en la página web del CGCOII, una sentencia reciente del Tribunal Supremo ha abordado el tema de la titulación que se requiere para acceder al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado.

De esta forma, ante un recurso de casación recibido, el Tribunal Supremo confirma que para acceder al Cuerpo de IIE se requiere la titulación que habilita para el ejercicio de la profesión de Ingeniero Industrial, lo que significa tener la titulación de Ingeniero Industrial anterior al Plan Bolonia, o bien el actual Máster en Ingeniería Industrial, o bien aquellas otras titulaciones extranjeras que sean reconocidas. Por otra parte, las titulaciones de Grado por sí solas, o las titulaciones de Ingeniería Técnica Industrial, no son suficientes para poder acceder.

 “No hay, por tanto, exigencia de una titulación distinta a la que tradicionalmente se ha exigido para el ingreso en el Cuerpo de Ingenieros Industriales, la cual sigue siendo la misma: la que habilita para el ejercicio de la profesión de Ingeniero Industrial”

Puedes encontrar más información y el enlace a la sentencia en PDF en la web del CGCOII: https://ingenierosindustriales.es/sentencia-del-ts-los-itis-no-puedes-acceder-al-cuerpo-de-ingenieros-industriales-del-estado

 

 

Próxima jornada sobre el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado en el Instituto de la Ingeniería de España. Fecha: 14 de marzo de 2019 [Actualizado]

El Instituto de la Ingeniería de España y la Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España han organizado una jornada sobre “El Cuerpo de Ingenieros del Estado. Historia, Actuaciones y Testimonios”.

El evento se celebrará el próximo día 14 de marzo por la tarde, en el salón de actos del Instituto de la Ingeniería de España (Madrid).

jornada

Como se describe en la presentación del Programa de la jornada, el objetivo del acto es contribuir al debate de si, en la Función Pública actual, tiene sentido la continuidad de la existencia de Cuerpos de Ingenieros, como el de Ingenieros Industriales del Estado, al que tan solo pueden acceder quienes, tras haber cursado la formación generalista y pluridisciplinar necesaria para el ejercicio de la profesión de Ingeniero Industrial en los diversos campos propios de su ámbito de actuación, superan un duro proceso selectivo, en el que, junto a los conocimientos anteriores, demuestran capacidad de análisis y síntesis, dominio de idiomas y un profundo conocimiento del entorno económico administrativo requerido para emprender un papel activo, comprometido y crucial en el desarrollo de las políticas industrial, energética, medioambiental y de sociedad de la información en beneficio del desarrollo socioeconómico y tecnológico de nuestra sociedad española.

Si la lectura de las páginas del libro “El Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado, Historia, Actuaciones y Testimonios” permite comprobar cómo los 1.247 Ingenieros Industriales que han ingresado en el Cuerpo desde 1887 han sido facilitadores de las inversiones orientadas a mejorar la competitividad española, fomentando la innovación y la internacionalización, especialmente en forma de cooperación y colaboración público-privada, defendiendo los intereses de España en la instancias europeas y en foros internacionales, y siendo garantes del interés general en los ámbitos de sus competencias (industria y energía, innovación y sociedad de la información), la jornada organizada en el IIE permitirá, en formato de tres Mesas Redondas, escuchar testimonios directamente de boca de algunos de quienes han sido sus protagonistas.

Una jornada cuya clausura correrá a cargo del último Ingeniero Industrial que ha ocupado el cargo de Ministro de Industria del Gobierno de España, bajo cuyo mandato se promulgó la aún todavía vigente Ley 21/1992 de Industria, culminación del proceso de integración de España en la CEE junto con el Tratado de Maastricht, la cual ya integraba las TIC dentro de su ámbito de actuación como premonición de la actual tendencia de Industria 4.0 y digitalización de la economía.

 

programa

 

Para inscribirte a la jornada, puedes visitar los siguientes enlaces:

 

[Actualización] Resumen de la jornada

Tras la celebración de la jornada, puedes encontrar una breve reseña sobre el desarrollo de la misma en la web de la la Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España (FAIIE).

Puedes leer la reseña a través del siguiente enlace: http://www.ingenieroindustrial.es/Nota-Jornada-CIIE
Ver documento [PDF]: Noticia Jornada  Cuerpo IIE

 

 

La investigación económica empírica aplicada a la gestión pública

La transformación digital, la apertura de datos (Open Data Government), los modelos de carrera –en los que tienen cabida las excedencias-, los mecanismos de provisión de puestos –confianza política y libre designación- o el diseño de espacios físicos de trabajo -eliminación de despachos cerrados en favor de “praderas” abiertas-, por citar algunas, son cuestiones de actualidad en materia de Gestión Pública.

Desde la perspectiva de la creación de valor público, la necesaria aproximación conceptual a las mismas ha de complementarse con otra de tipo empírico para que sea la evidencia –y no la intuición- lo que guíe la toma de decisiones.

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Fuente: https://dilbert.com/strip/2011-11-28

El número 410 de la revista Economía Industrial (www.economiaindustrial.es) incluye una nota titulada “La investigación económica empírica aplicada a la administración y la dirección de organizaciones”, escrita por nuestro compañero Antonio Moreno-Torres Gálvez (Promoción 2003).

En la nota se pone de manifiesto el potencial y las dificultades de este enfoque, mediante un survey de casos aplicados que utilizan las diferentes metodologías empíricas que conforman su estado del arte.

El texto completo está disponible para su descarga en el siguiente enlace: ver aquí.

 

 

Las enseñanzas industriales en España y el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado

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Cromo dedicado al Ingeniero Industrial, número 11 de 21 de la colección con título «Las Carreras» Obsequio de Chocolates Riucord de Barcelona (años 30).

La carrera de Ingeniero Industrial se crea en España durante el reinado de Isabel II por un Real Decreto de 4 de septiembre de 1850, a propuesta del Ministro de Comercio, Instrucción y Obras Públicas Manuel de Seijas Lozano, que estructuraba las enseñanzas industriales en tres niveles (entre paréntesis se indica el título que se obtenía al completar los estudios): elementales (Maestro en Artes y Oficios), de ampliación (Profesor Industrial, Ingeniero Mecánico de Segunda Clase, Ingeniero Químico de Segunda Clase e Ingeniero Industrial de Segunda Clase –para quienes obtuvieran ambos títulos mecánico y químico-) y superiores (Ingeniero Mecánico de Primera Clase, Ingeniero Químico de Primera Clase e Ingeniero Industrial –para quienes obtuvieran ambos títulos mecánico y químico-). Las primeras se impartirían en institutos de primera clase “donde convenga y existan medios”, las segundas en Barcelona, Sevilla y Vergara, y las terceras únicamente en un Real Instituto Industrial de Madrid que contaría además con escuelas elemental y de ampliación que servirían de modelo para las de las provincias.

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Fuente: http://hemeroteca.abc.es/

Por Real Decreto de 20 de mayo de 1855, y a propuesta del Ministro de Fomento –denominación adoptada en 1851 para el anterior de Comercio, Instrucción y Obras Públicas- Francisco de Luxán, se aprobaría un nuevo «Plan Orgánico de las Escuelas Industriales» que “mejora, generaliza, propaga; perfecciona el actual y lo lleva más lejos”, con una simplificación en las titulaciones, aunque manteniendo el diseño en tres niveles, que se cursarían en Escuelas Elementales (Alcoy, Béjar, Bilbao, Cádiz, Gijón y Málaga) para la obtención de un Certificado de Aptitud, Escuelas Profesionales (Madrid, Barcelona, Sevilla, Vergara y Valencia) para el título de Aspirante a Ingeniero Industrial, y la Escuela Central del Real Instituto Industrial (Madrid) para el de Ingeniero Industrial, en sus dos clases de Ingeniero Mecánico e Ingeniero Químico.

Por la Ley de Instrucción Pública de 9 de septiembre de 1857 (“Ley Moyano”) se fusionarían las enseñanzas industriales de ampliación y superiores, categorizándose como enseñanza superior los estudios de Ingeniero Industrial, que podrían cursarse ya no solo en Madrid, sino también en las Escuelas Industriales de Barcelona, Valencia, Sevilla, Gijón y Vergara, que sostendrían a partes iguales Estado, Diputaciones Provinciales y Ayuntamientos, en un esquema de financiación que, junto con la escasez de alumnos, provocaría que diez años después todas, salvo la de Barcelona, fueran suprimidas.

Con el clima regeracionista que siguiera a la crisis de 1898, durante la regencia de María Cristina y siendo el Conde de Romanones Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes del gobierno liberal de Sagasta, se llevaría a cabo por Real Decreto de 17 de agosto de 1901 una reforma educativa en la que las enseñanzas industriales recuperaban su estructura original de tres niveles conducentes respectivamente a los títulos de Práctico, Perito e Ingeniero Industrial, este ya unificado al eliminarse las denominaciones sustantivas de Ingeniero Mecánico y Químico. Con capacitación para el desempeño en estos campos y en el por entonces novedoso eléctrico, la titulación superior generalista se obtendría tras cursar cinco años en la Escuela Central de Madrid –que se reabría-, en la de Barcelona –única con funcionamiento ininterrumpido desde sus orígenes- o en la nueva de Bilbao –establecida en 1899-. El acceso exigía título de bachiller y examen de ingreso o título de Perito Industrial, cuyas enseñanzas de especialización (mecánico, electricista, metalurgista-ensayador o químico) se impartirían inicialmente en Madrid, Alcoy, Béjar, Gijón, Cartagena, Las Palmas, Tarrasa, Vigo y Villanueva y Geltrú, en Escuelas Superiores de Industria vinculadas a las de Artes e Industrias –las anteriores de Artes y Oficios que desde 1886 ofrecían enseñanzas elementales-.

Las Escuelas de Ingenieros Industriales dependieron desde sus orígenes del ministerio competente en educación –primero el Ministerio de Fomento y desde 1900 un nuevo Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes creado por escisión de aquel-. La única salvedad fue durante el periodo 1921-1931 en que lo hicieron del ministerio competente en industria –sucesivamente Ministerio de Fomento (1921-1922), de Trabajo, Comercio e Industria (1922-1928), y de Economía Nacional (1928-1931)-, emulando así en cierta manera al resto de Ingenieros civiles -Caminos, Minas, Montes y Agrónomos-, cuyas Escuelas Especiales dependían del ministerio sectorial correspondiente por estar orientadas fundamentalmente a la formación de funcionarios facultativos para sus Cuerpos de Ingenieros (modelo Polytechnique). De ahí la todavía vigente en España organización de las enseñanzas técnicas en torno a la profesión, en lugar de áreas de conocimiento ingenieril.

Este sería el panorama hasta 1932 cuando quedaran todas sin excepción adscritas al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes a través de una Dirección General de Enseñanza Profesional y Técnica. Solo la Escuela de Ingenieros de Caminos recuperaría tras la Guerra Civil una vinculación al Ministerio de Obras Públicas que mantendría hasta 1957, cuando una reforma de las enseñanzas pondría fin al ingreso automático en sus respectivos Cuerpos del que gozaban los titulados de todas las ramas de ingeniería clásicas salvo la industrial.

Además de la especial orientación de las Escuelas de Ingenieros Industriales a la formación de profesionales para el ejercicio libre (modelo Centrale) y su consiguiente multilocalización, otro factor que explica su singular dependencia de un ministerio de educación es la adopción en España de una organización prusiana de las enseñanzas industriales, basada en una jerarquía de escalones formativos [elemental (Obrero, Oficial y Maestro), técnico-profesional de ampliación (Perito -Ingeniero Técnico en su denominación desde 1965-), facultativo superior (Ingeniero), y de investigación (Doctor Ingeniero, desde 1957 -con mucho retraso respecto a otros países industrializados-)] que exige un tratamiento integral sin soluciones de continuidad (modelo Arts et Métiers de “ascensor social”). Aunque suprimida por la Ley Moyano (1857), esta estructura se reconoce en los planes fundacionales de Seijas (1850) y de Luxán (1855), en la refundación de Romanones (1901 y 1910, que crearía las «Escuelas Superiores de Industria» -luego sucesivamente denominadas «Escuelas Industriales», «Escuelas Superiores del Trabajo» y «Escuelas de Peritos Industriales»- para la impartición del nuevo título de Perito Industrial) y, singularmente, en los dos elementos de ordenación de la formación industrial primorriveristas: el «Estatuto de la Enseñanza Industrial» (1924, que crearía las «Escuelas Elementales del Trabajo» para formación obrera, reservando la denominación de Artes y Oficios para los artísticos; y que contemplaría por primera vez una alternativa de enseñanza privada en modalidades inspeccionada y libre) y el aún más social «Estatuto de Formación Profesional» (1928). La formación industrial superior preservaría en todo momento una orientación científico-matematicista de inspiración francesa, frente a la heurístico-empirista/practitioner inglesa de la básica y la intermedia.

La perfección orgánica del modelo a través de una «Universidad Industrial» -similar al original Real Instituto Industrial- se lograría en Barcelona –aunque, por desavenencias políticas, con mucho retraso desde su aprobación en 1904- y no llegaría a materializarse en Madrid. La formación industrial básica e intermedia solo se desligaría de la superior y la de investigación durante los periodos 1921-1924 y 1928-1931, dependiendo en este último del Ministerio de Trabajo y Previsión -uno de los dos, junto con el de Economía Nacional, en los que se escindiera el anterior de Trabajo, Comercio e Industria- en una tutela que, luego durante el franquismo y compartida con el de Educación Nacional, se repetiría para el caso de las «Universidades Laborales» a cargo de las mutualidades laborales.

Según su reglamento de 1931, era función del Cuerpo de Ingenieros Industriales (CII en lo sucesivo) en materia de enseñanza la de “formar, por medio de las Escuelas Especiales, buenos Directores y Gerentes de los diversos ramos de la industria en general y especializada”. En consecuencia, y según lo ya previsto en el de 1928, los profesores de las Escuelas de Ingenieros Industriales, todos ellos ya numerarios (o en plantilla con el puesto en propiedad ganado por oposición vs temporales reclutados por concurso y remunerados con gratificación), formarían parte del mismo en una escala especial, existente desde 1931 y hasta 1957, cuando con la reforma de las enseñanzas técnicas se adscribieran al Ministerio de Educación Nacional, del que dependería un nuevo escalafón de Catedráticos de Escuelas Técnicas de Grado Superior en el que se integrarían. Serían por tanto miembros de pleno derecho del CII, sometidos a su reglamento y en plantilla y nómina del Ministerio de Industria, figuras académicas tan notables como Pedro Puig Adam, Antonio Colino López o José Castañeda Chornet, o Leandro José de Torrontegui e Ibarra -histórico Director de la Escuela de Bilbao de 1951 a 1965-. Indicar que solo desde 1957, y con carácter potestativo –obligatorio desde 1982-, se contemplaría un régimen de dedicación exclusiva para el profesorado, que hasta entonces lo integraban profesionales -necesariamente Ingenieros Industriales- que simultaneaban su ejercicio en la industria y su actividad docente con el respaldo de una excepción en el régimen de incompatibilidades.

Dicha escala especial del CII, a la que se seguiría accediendo con un mecanismo de concurso-oposición similar al del resto de profesores universitarios numerarios –aunque a diferencia de estos, con la exigencia de al menos cinco años de experiencia profesional, valorada en la fase de concurso-, contaría inicialmente con un total de seis plantillas distintas, al haber para cada una de las tres Escuelas entonces existentes –Central de Madrid, Barcelona y Bilbao- dos separadas para Profesores Titulares (Catedráticos) y Profesores Auxiliares y de Prácticas (Profesores Adjuntos), que en 1943 serían refundidas en solo dos plantillas unificadas -correspondientes a estos y aquellos, respectivamente- como consecuencia de la reorganización en 1940 de las Escuelas como una única Escuela Especial de Ingenieros Industriales con tres establecimientos. Tras un primer intento en 1929, esta unión de las tres Escuelas -que afectaría también al ingreso y las promociones- duraría hasta 1947, cuando se sustituyera la dirección única por una «Junta de Estudios de Ingeniería Industrial» asistida por un Patronato “… a fin de facilitar la colaboración de los Centros y Organismos interesados en el fomento de la Ingeniería Industrial, secundando así la labor docente de las Escuelas Especiales de Ingenieros Industriales”, que con el tiempo irían languideciendo en su labor de cohesión, después de haber participado en la elaboración de un nuevo plan de estudios en 1948 y su reglamento asociado de 1950 –coincidiendo con el centenario de la carrera-.

Como curiosidad, en 1933 se planteó, sin que se materializara, la integración de las plantillas general y especiales -Escuelas de Madrid y Barcelona- del CII, en un escalafón único y con reciprocidad de derechos y deberes, de manera que cualquier vacante –docente o no- se cubriría por concurso entre sus Ingenieros, al igual que hasta 1932 ocurriera en los demás Cuerpos de Ingenieros civiles. Lo que habría supuesto una gran restricción en el acceso a la docencia, pues se dejaba fuera a los Ingenieros Industriales de los Cuerpos de Hacienda –expertos manufactureros- y Fomento –expertos ferroviarios-, pero sobre todo a la gran mayoría del colectivo que ejercía libremente la profesión.

La Escuela de Madrid nace en 1850 como parte de un Real Instituto Industrial que, creado sobre la base del Real Conservatorio de Artes fundado en 1824 –que a su vez absorbería el Real Gabinete de Máquinas establecido en 1792 por el insigne Agustín de Betancourt, quien puede considerarse el padre de la Ingeniería no militar en España-, sería el único centro de España donde inicialmente se podía obtener el recién establecido título de Ingeniero Industrial. En 1855 se haría depender de la Dirección General de Agricultura, Industria y Comercio del Ministerio de Fomento con carácter de Cuerpo Facultativo e incluyendo una Escuela Central, el Conservatorio de Artes –con un museo industrial-, y un Taller de Modelos y Máquinas. Su primera promoción se graduaría en 1856. En 1867 se cerraría por la asfixia presupuestaria decretada por el Ministro Orovio, reiniciando su actividad en 1902. Su condición de “Cuerpo consultivo al Gobierno y de auxiliar de la Administración en los asuntos técnico-industriales” se mantendría hasta la creación del CII, que asumiría este rol. La denominación de Escuela Central se mantendría hasta 1943.

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Escuela de Madrid (desde 1907). Altos del Hipódromo. Paseo de la Castellana, Palacio de la Industria y de las Artes.

La Escuela de Barcelona se constituye a partir de la anterior Escuela Industrial para estudios de ampliación, fundada en 1851 sobre la base de las cátedras científicas y técnicas creadas desde 1769 por la Junta de Comercio. Su primera promoción se titularía en 1861. Favorecida por la demanda de Ingenieros por la industria regional y por el modelo Moyano de co-financiación tripartita por Estado, Diputación Provincial y Ayuntamiento, sería la única que sobreviviría al cierre de entre las Escuelas –Sevilla, Valencia, Gijón y Vergara- que en 1857 se unieran a la de Madrid en la oferta de la carrera de Ingeniero Industrial, de forma que durante el periodo de más de treinta años de 1867 a 1898 sería la única Escuela de Ingenieros Industriales de España. En 1917 pasaría a depender plenamente del Estado.

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Escuela de Barcelona (de 1927 a 1964). Calle Conde de Urgell, antigua fábrica Batlló.

La Escuela de Bilbao se funda en 1899 en régimen de Patronato a iniciativa conjunta de la Diputación de Vizcaya, el Ayuntamiento de Bilbao y empresarios industriales vascos, ofertando un título de Ingeniero Industrial –cuando por aquellos tiempos los existentes eran los de Ingeniero Mecánico y Químico- según un plan de estudios con diseño propio -en cuanto a duración y contenidos- que no sería hasta 1913 -cuando se alineara con el de las Escuelas de Madrid y Barcelona- que obtuviera reconocimiento oficial. En 1914 el Estado entraría a formar parte de su Patronato, si bien Diputación y Ayuntamiento seguirían participando en su financiación y en el nombramiento del profesorado –cuyos haberes le correspondía liquidar- hasta la Guerra Civil. La primera promoción se graduaría en 1904.

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Escuela de Bilbao (de 1898 a 1960). Plaza de La Casilla.

Apuntar que en las Escuelas de Sevilla y Valencia se titularían también, durante el siglo XIX y antes de su cierre en 1866, algunos cuantos Ingenieros Industriales. Posteriormente, en 1963 y 1968 respectivamente, serían refundadas. El resto de las numerosas Escuelas de Ingenieros Industriales que proliferarían luego, o bien tuvieron su origen en las anteriores Escuelas Industriales y de Peritos Industriales, o bien fueron creadas ex novo en un contexto de furor autonómico o por iniciativa privada. Un caso particular es el de Tarrasa, donde desde 1904 se impartirían unos estudios superiores de Ingeniero de Industrias Textiles –carrera que por su especialización tenía identidad propia al margen de la generalista de Ingeniero Industrial, con una versión técnico-profesional que se impartiría también en Alcoy, Béjar y Villanueva y Geltrú-, y que en 1957 se convertiría en Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales para la impartición de un título de Ingeniero Industrial en su sección textil homologado con el del resto de especialidades. En 1966 se autorizó la agrupación de Escuelas Técnicas Superiores en Institutos Politécnicos y en Universidades.

El «Instituto Católico de Artes e Industrias» (ICAI), que gradúa Ingenieros Industriales desde 1968, se ha consolidado recientemente como una cantera importante de miembros del CII colocándose en el acumulado histórico por detrás de las tradicionales de las Escuelas de Madrid, Barcelona y Bilbao, de las cuales únicamente la primera sigue aportando efectivos desde que con el Estado de las Autonomías las otras dos dejaran prácticamente de hacerlo, quizás por las mucho más ventajosas condiciones de acceso y posibilidades de carrera profesional en la función pública autonómica o de otros ámbitos.

En el acumulado parcial correspondiente al siglo XXI, los titulados por la Universidad Politécnica de Madrid y por el ICAI representan aproximadamente un tercio cada uno de ellos y, teniendo en cuenta también la Universidad Carlos III de Madrid –fundada en 1989-, resulta que la proporción de ingresados en el CII egresados de las tres grandes Escuelas madrileñas asciende a las tres cuartas partes.

En la siguiente tabla se presentan los diferentes planes de estudios pre-Bolonia, con especificación de su duración –nunca inferior a cinco años-, estructura y requisitos de acceso –no se precisan las vías habilitadas para Peritos/Ingenieros Técnicos, generalmente basadas en exámenes de reválida y/o complementos formativos a adquirir en cursos de adaptación-:

PLANES DE ESTUDIOS DE INGENIERÍA INDUSTRIAL (SIGLO XX)

PLAN DURACIÓN ESTRUCTURA REQUISITOS DE ACCESO
1902 5 años Sin especialidades

Ejercicios de reválida (Primero: estudio y anteproyecto de un aparato industrial, máquina, motor, construcción, fábrica o taller; Segundo: proyecto)

Título de Bachiller y

Examen de Ingreso (Aritmética y Álgebra, Geometría y Trigonometría, Francés y Dibujo)

1907 6 años Sin especialidades

Ejercicios de reválida (Primero: estudio y anteproyecto de un aparato industrial, máquina, motor, construcción, fábrica o taller; Segundo: proyecto)

Acreditación de haber superado en un Instituto de segunda enseñanza las asignaturas de cultura general (Lengua castellana, Geografía general y de Europa, Geografía especial de España, Historia de España, e Historia Universal) y

Examen de Ingreso (Aritmética y Álgebra, Geometría y Trigonometría, Nociones de Física y de Geología, Dibujo de adorno, lineal y lavado, Idioma francés e inglés o alemán)

1926 6 años Preparación científica (Primer y Segundo año). Posibilidad de cursar los dos años de preparación científica en una Facultad de Ciencias, con reválida

Estudios técnicos (Tercer, Cuarto y Quinto año)

Asignaturas especializadas (Sexto año) a elección entre tres Grupos: Grupo A (Mecánica), Grupo B (Química) y Grupo C (Electricidad)

Doce meses de prácticas (con posibilidad de distribución en los tres últimos años) y ejercicio de reválida (estudio preliminar o anteproyecto y proyecto relacionado con una industria mecánica, química o eléctrica)

Título de Bachiller y

Examen de Ingreso (con dos grupos de materias desde 1933, a superar secuencialmente; En su versión de 1945, Primer Grupo: Aritmética racional, Álgebra de las magnitudes finitas reales y complejas, Cálculo combinatorio, Magnitudes infinitesimales, Geometría métrica, Representaciones gráficas, Física General, y Cosmografía y Geología; Segundo Grupo: Aplicaciones del Álgebra de las magnitudes infinitesimales, Teoría general de ecuaciones, Funciones primitivas, Geometría analítica plana y del espacio, Introducción a la Química, Mineralogía y Petrografía). Y además, examen eliminatorio de: suficiencia en Dibujo lineal, Dibujo a mano alzada, francés, e inglés y alemán (traducción con auxilio de diccionario)

1948 6 años Preparación científica y técnica general (Primer, Segundo y Tercer año)

Especialización (Cuarto y Quinto año) a elección entre cuatro grupos de intensificación: Mecánica, Química, Electricidad y Textil

Asignaturas de Economía, Administración de Empresas y Derecho y ejercicios de fin de carrera -prácticas en fábricas, talleres u oficinas de proyecto- y proyecto fin de carrera (Sexto año)

Título de Bachiller y

Examen de Ingreso (con dos grupos de materias; Primer Grupo: Aritmética racional y aplicada, Análisis algebraico en el campo real y en el complejo, Cálculo combinatorio, Geometría métrica y Trigonometría, Geometría proyectiva, Física General, y Cosmografía y Geología; Segundo Grupo: Cálculo diferencial y aplicaciones, Teoría general de ecuaciones, Funciones primitivas, Geometría analítica plana y del espacio, Nomografía, Introducción en la Química, Mineralogía y Petrografía). Y además, examen eliminatorio de: suficiencia en Dibujo lineal, Dibujo a mano alzada, francés (versión y tema), e inglés y alemán (versión con auxilio de diccionario)

1957 2+5 años Preparación científica y técnica general (Primer y Segundo año)

Especialización (Tercer, Cuarto y Quinto año) a elección entre las siguientes especialidades: Mecánica, Acústica y Óptica, Electricidad, Técnicas Energéticas, Química, Metalurgia, y Textil

Proyecto fin de carrera

Título de Bachiller

Fase primera de ingreso: Curso selectivo (común con el de las Facultades de Ciencias e integrado por: Matemáticas, Física, Química, Geología y Biología)

Fase segunda de ingreso: Curso de iniciación (Matemáticas, Física, Dibujo, Ampliación de Química, y Preconocimiento de Materiales)

1964 5 años Cursos comunes (Primer y Segundo año; Primero común a todas las Ingenierías: Álgebra Lineal, Cálculo Infinitesimal, Física, Química, y Dibujo Técnico)

Cursos de especialidad (Tercer, Cuarto y Quinto año): Mecánica, Química, Metalúrgica, Electricidad, Técnicas Energéticas, Textil, y Organización Industrial

Proyecto fin de carrera

Curso Preuniversitario y

Pruebas de Madurez

1976 6 años Cursos comunes (Primer, Segundo y Tercer año)

Cursos de especialidad (Cuarto, Quinto y Sexto año): Mecánica-Intensificación Máquinas, Mecánica-Intensificación Construcción, Química, Metalúrgica, Electricidad-Intensificación Electrotecnia, Electricidad-Intensificación Automática y Electrónica, Técnicas Energéticas y Organización Industrial

Proyecto fin de carrera

Curso de Orientación Universitaria (COU) y

Selectividad

2000 5 años Cursos comunes (Primer, Segundo y primera mitad del Tercer año)

Cursos de especialidad (segunda mitad del Tercer año, Cuarto y Quinto año): intensificaciones de Mecánica-Máquinas, Mecánica-Construcción, Química Industrial y Medio Ambiente, Materiales, Electricidad-Electrotecnia, Electrónica y Automática, Técnicas Energéticas, Organización Industrial, y Fabricación

Proyecto fin de carrera

Título de Bachiller y

Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU)

Fuente: elaboración propia.

Como curiosidades a reseñar:

  • La existencia de examen de ingreso hasta 1957, cuyas academias de preparación colegiadas tenían cierto reconocimiento oficial desde 1945.
  • La concesión cuasi-automática del título de Doctor, una vez implantado en 1957, a los Ingenieros de planes anteriores, previa aportación de méritos y circunstancias individuales -en los órdenes académico y profesional- y presentación de una tesis -que podía consistir en un trabajo original anteriormente realizado- ante una Junta general calificadora única que evaluaría las solicitudes.
  • La desproporcionada importancia concedida al dibujo industrial en los planes de 1902 y 1907, con asignaturas en todos y cada uno de los cursos de la carrera.
  • El reconocimiento oficial en 1907 de que el título de Ingeniero Industrial obtenido de acuerdo al plan de 1902 comprendía también la especialidad de electricidad además de las originales de mecánica y química.
  • La extensión de la duración de la carrera en un año en 1907, pues “… no llega al diez por ciento el número de alumnos que logra rematar la carrera en ese periodo [de 5 años], y algunos lo realizan a costa de positivos quebrantos de su salud y futura robustez”.
  • La aparición en 1926 de las especialidades, como campo electivo en el que intensificar la formación generalista.
  • La oferta de asignaturas optativas sobre Aviones, Arquitectura Naval, y Telegrafía, Telefonía y Comunicaciones en el plan de 1926.
  • La introducción del proyecto de fin de carrera en 1948, en sustitución del ejercicio de reválida.
  • El diseño del sexto curso del plan de 1948, en el que casi se reconoce lo que hoy es un MBA, y antecedente de lo que luego sería la especialidad de Organización Industrial –en una manifestación explícita de la eminente orientación de la carrera hacia el ejercicio profesional en la empresa-.
  • La efímera especialidad de Acústica y Óptica del plan de 1957.
  • La flexibilización del plan de estudios en 1965, que dejaría de ser único para todas las Escuelas.
  • La recuperación de la duración de 6 años con el plan de 1976, ante la limitación del tiempo de permanencia en la Universidad por Decreto-Ley 9/1975 y el reconocimiento de la densidad de asignaturas del de 1964.
  • La creación en 1978 de una especialidad Papelera y Gráfica, impartida solo en Tarrasa.

Los dos últimos planes de estudios se refieren a la ETSII de la ya Universidad Politécnica de Madrid. Como se ha comentado, desde 1965 se previno que los planes de estudio no constituyeran un conjunto rígido, sino que, a propuesta de cualquiera de las Escuelas, se podría modificar la distribución y duración de las enseñanzas y aun la supresión de algunas materias, así como la intensificación o introducción de otras, dentro de un criterio didáctico que lo justificara y sin que en ningún momento se excediera el número de las establecidas ni se disminuyera el horario de las clases prácticas. Este modelo de catálogo de titulaciones, directrices generales para los planes de estudios y homologación de casos concretos por una autoridad («Junta de Enseñanzas Técnicas» primero y «Consejo de Universidades» después), si bien difiere del general que aplica en el marco post-Bolonia en el que la flexibilidad para la oferta y diseño de títulos es total, para el caso de las enseñanzas técnicas conducentes a profesiones reguladas resulta aún reconocible.

Señalar que el título de Ingeniero Industrial habilita profesionalmente para cualquiera de sus especialidades, a diferencia de los de Ingeniero Técnico Industrial, que lo hacen únicamente en aquella en la que se otorguen –con atribuciones completas desde la Ley 12/1986 que auspiciara Alfonso Guerra, pues antes existían unos umbrales de magnitud que acotaban su campo de actuación-, siendo por tanto el primero generalista y los segundos especializados. Se trata pues de dos profesiones distintas, a las que se accede tras estudios muy diferentes en cuanto a duración, alcance y profundidad.

De este carácter generalista adolecen también las titulaciones de Grado o Máster especializadas por ramas –mecánica, eléctrica, química, energética, organización, …- que en la actualidad se ofertan. Aunque estas puedan compartir con el título clásico de Ingeniero Industrial algunas competencias académicas, a diferencia de aquel o no tienen atribuciones profesionales o, de tenerlas (Grados que verifiquen los requisitos de la Orden Ministerial CIN/351/2009), se circunscriben al ámbito de su especialidad como en el caso de los anteriores títulos de Ingeniero Técnico Industrial. Lo mismo puede decirse de titulaciones de transición ya desaparecidas de ciclo completo como la de Ingeniero Químico o de segundo ciclo como las de Ingeniero de Organización Industrial o Ingeniero en Automática y Electrónica –a las que se podía acceder con titulaciones de primer ciclo, no necesariamente de las ramas industriales-, que no son profesiones reguladas.

Así, para el acceso al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado se exige estar en posesión del título de Ingeniero Industrial (artículo 7º.2.b) del Decreto 3528/1974, de 19 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento del CII) o aquel que habilite para el ejercicio de la profesión regulada de Ingeniero Industrial. La Orden Ministerial CIN/311/2009 establece los requisitos para la verificación (por la «Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación»-ANECA o el órgano de evaluación autonómico competente) de los títulos universitarios oficiales de Máster que habilitan para el ejercicio de la profesión de Ingeniero Industrial. El acceso natural al Máster habilitante es el «Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales»-GITI, generalista sin atribuciones (“grado blanco”). En las últimas promociones del CII se han incorporado ya algunos titulados según este nuevo esquema de Grado+Máster habilitante en Ingeniería Industrial.

Con el objeto de promover la movilidad de la educación superior en Europa, se ha definido un Marco Español de Cualificación para la Educación Superior (MECES) de cuatro niveles (1-Técnico Superior, 2-Grado, 3-Máster y 4-Doctorado) que respectivamente equivalen en el marco común de referencia europeo (European Qualification Framework-EQF) a los niveles 5 a 8. Con esta tipificación, se ha reconocido al título pre-Bolonia de Ingeniero Industrial la correspondencia con los niveles MECES 3 y EQF 7 y a los de Ingeniero Técnico Industrial con los niveles MECES 2 y EQF 6 (Resoluciones de 21 de julio de 2015, de la Dirección General de Política Universitaria, por las que se publican Acuerdos del Consejo de Ministros de 10 de julio de 2015, B.O.E. de 12 de agosto de 2015), en un reconocimiento que no cabe interpretar como una equivalencia strictu sensu con los nuevos títulos de Máster y Grado, respectivamente, y mucho menos de cara al ingreso en la Administración (como explicita la disposición adicional octava del Real Decreto 967/2014, de 21 de noviembre, por el que se establecen los requisitos y el procedimiento para la homologación y declaración de equivalencia a titulación y a nivel académico universitario oficial y para la convalidación de estudios extranjeros de educación superior, y el procedimiento para determinar la correspondencia a los niveles del marco español de cualificaciones para la educación superior de los títulos oficiales de Arquitecto, Ingeniero, Licenciado, Arquitecto Técnico, Ingeniero Técnico y Diplomado). Es por ello que en buena lógica los Ingenieros Técnicos Industriales no tienen cabida en Cuerpos y Escalas del Subgrupo A1 de la Administración. Aunque el Cuerpo de Ingenieros Técnicos Industriales del Estado del Subgrupo A2 (anterior Grupo B) fue declarado a extinguir en 2003, siguen existiendo sus homólogos en las administraciones autonómicas y locales, así como numerosos Cuerpos y Escalas del Subgrupo A2 que, aún sin requerir específicamente tal titulación, su posesión puede ser un punto de partida favorable.

Análogamente, cabe recordar también que existen numerosos Cuerpos y Escalas del Subgrupo A1 de la Administración General del Estado cuyo acceso es especialmente propicio para aquellos Ingenieros o titulados de Grado -con o sin Máster oficial- en ramas científico-técnicas que tengan vocación de servicio público –docencia y milicia aparte-, entre los que sin ánimo de exhaustividad cabría citar los siguientes:

  • Cuerpos: Astrónomos; Ingenieros Geógrafos; Inspectores del SOIVRE; Superior de Administradores Civiles del Estado (rama técnica); Superior de Estadísticos del Estado; Superior de Meteorólogos del Estado; Superior Sistemas y Tecnologías de la Información de la Administración del Estado.
  • Escalas: Científicos Superiores de la Defensa (INTA); Superior de Técnicos de Tráfico; Técnicos Facultativos Superiores de Organismos Autónomos del Ministerio de Fomento; Técnicos Facultativos Superiores de Organismos Autónomos del Ministerio de Medio Ambiente; Técnicos Superiores Especializados de Organismos Públicos de Investigación; Titulados Superiores de Organismos Autónomos del MITC, especialidad propiedad industrial; Titulados Superiores del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo; Escala Superior del Cuerpo de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica.

Autor: Antonio Moreno-Torres Gálvez.

Ingeniero Industrial del Estado (Promoción 2003).

Nota: Este texto es un extracto modificado del artículo “Miscelánea y curiosidades” que se incluye en el libro “El Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado. Historia, Actuaciones y Testimonios”, publicado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y disponible para su libre descarga en https://www.mincotur.gob.es/es-es/servicios/Documentacion/Publicaciones/Paginas/DetallePublicaciones.aspx?cod=INDUS443.

Convocatoria de 35 plazas para Ingeniero Industrial del Estado (OEP 2018): Abierto el plazo para inscribirse

Tal y como ya anunciamos en su momento, el pasado 31 de julio se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Oferta de Empleo Público para 2018. Este año, la OEP contemplaba convocar oposiciones para un total de 35 plazas para el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado, estando dos de ellas reservadas para personas con discapacidad.

De este modo, una vez conocida la previsión de plazas de la OEP, hoy día 21 de enero de 2019 ha salido publicada en el BOE la resolución del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo por la que se convoca el proceso selectivo para dichas plazas:

PDFResolución de 16 de enero de 2019, de la Subsecretaría, por la que se convoca proceso selectivo para ingreso, por el sistema general de acceso libre, en el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado.

Al igual que en años anteriores, en dicha resolución aparecen detalladas las bases de la oposición, incluyendo la descripción de las plazas y del proceso selectivo, el programa, la titulación requerida, la forma y plazo de realizar las solicitudes y el resto de información relativa a la oposición.

Los datos sobre el desarrollo de la oposición estarán disponibles en la web del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, en su sección de empleo: MINCOTUR > El Ministerio > Servicios > Empleo > Personal funcionario.

Para más información, puedes consultar nuestra web: