El Cuerpo de Ingenieros Industriales del Ministerio de Fomento

La revista Economía Industrial publica en su último número el artículo de nuestro compañero Antonio Moreno-Torres sobre los orígenes y evolución de este cuerpo, que fue el primero que, tras establecerse la titulación de ingeniería industrial en 1850, la Administración Civil del Estado reservara en exclusiva para actuaciones facultativas de estos profesionales.

Locomotora 230 Ferrocarriles Andaluces
Foto: Trevor Rowe, locomotora 230 de los antiguos Ferrocarriles Andaluces. Estación de Agua Dulce. Archivo EuskoTren/Museo Vasco del Ferrocarril.

Como ya adelantamos aquí, con esto se completa la terna de estudios que Antonio Moreno-Torres ha desarrollado sobre los cuerpos de ingenieros industriales de la Administración Civil, siendo los otros dos el Cuerpo de Ingenieros Industriales al servicio de la Hacienda Pública, y el Cuerpo de Ingenieros Industriales al servicio del Ministerio de Industria (hoy del Estado, único vigente de los tres).

Una conclusión panorámica de este ambicioso trabajo es que a mediados del siglo XX un Ingeniero Industrial con vocación de servicio público podía optar a tres Cuerpos del Estado: Fomento, Hacienda e Industria. Hoy en día, sólo hay un Cuerpo con vocación “universal”, el de Ingenieros Industriales del Estado, que sirve allá donde se le reclame, sea en Industria como adscripción natural, o en los muchos otros destinos más allá en los que prestamos servicios.

Según nos sitúa este nuevo artículo, el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Ministerio de Fomento tiene su origen en el «Cuerpo de Ingenieros Mecánicos de Ferrocarriles» creado por Real Decreto de 13 de marzo de 1896, ejerciendo inicialmente cometidos en cuestión de inspección facultativa y vigilancia técnica del material móvil/rodante de las compañías concesionarias de ferrocarriles. Por entonces los servicios de inspección constituían un pilar fundamental del modelo para el despliegue ferroviario masivo, basado en concesiones privadas temporales, obligaciones de servicio público, vigilancia de su cumplimiento y sanción de su incumplimiento.

El artículo continúa repasando la evolución del cuerpo, marcada por la propia transformación del sector ferroviario y su regulación, por los avatares de su ministerio de adscripción (sucesivamente Fomento, Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones, Obras Públicas y Urbanismo…), así como por el mérito de desempeñarse con éxito y hacerse un hueco profesional en un entorno dominado por los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, diversificando sus actuaciones desde las exclusivamente ferroviarias en sus orígenes, hasta otras tan amplias como el transporte por carretera, las obras hidráulicas, o la calidad de las aguas, asunto este último en el que fueron auténticos pioneros.

En este recorrido histórico se incluyen guiños hacia la actualidad, como la aguda referencia al Decreto de 1905 que regulaba la provisión de vacantes, que incluía una cláusula específica en evitación de capturas (para facultativos destinados a la inspección de compañías para las que previamente hubiesen trabajado), así como un periodo de cuatro años de cuarentena en limitación de puertas giratorias.

El artículo nos conduce finalmente hasta el momento de la extinción de este cuerpo, en el año 2003, en el contexto administrativo resultado de las reformas de los años previos, particularmente la Ley de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado (LOFAGE) de 1997.

En ese mismo año 2003, y fruto del avance tecnológico, se rompería el paradigma del conjunto camino-vehículo como unidad de explotación ferroviaria que dominara los modelos del siglo anterior: la Ley del Sector Ferroviario de ese año sentaría las bases para su liberalización (de acuerdo a directivas comunitarias y de manera similar a otros sectores de red) a partir de la separación de la infraestructura y de los servicios, quedando en régimen regulado por su naturaleza de monopolio natural la primera, y abriéndose a la competencia los segundos.

El artículo aún se detiene en la más puntual actualidad para esbozar la nueva arquitectura institucional del sector, resultado de la reciente Ley 38/2015, de 29 de septiembre, del sector ferroviario, que profundiza en su liberalización incorporando a nuestro ordenamiento jurídico la última normativa comunitaria, destacando la creación de la nueva «Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria» (AESF) en el ámbito estatal referido como «Red Ferroviaria de Interés General» (RFIG).

En suma, el trabajo de Antonio Moreno-Torres es un ejercicio de erudición fluido y lúcido, perfectamente conducido por tan largo período de tiempo, y oportunamente imbricado en desafíos actuales como las nuevas formas de acción administrativa ante sectores liberalizados, los conflictos de interés, o el modelo de función pública para los cuerpos de técnicos superiores. Todo lo cual nos ayuda a comprender cómo ha llegado a configurarse la Administración de hoy, para mejor saber situarnos en ella.


Puedes descargar el contenido íntegro del artículo aquí:

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Cuerpo de Ingenieros Industriales del Ministerio de Fomento

ASIINDUS intensifica su labor de difusión de la Oferta de Empleo Público 2016

En anticipación a la próxima convocatoria de las 44 plazas previstas en la Oferta de Empleo Público para 2016, ASIINDUS participa por toda España en charlas divulgativas sobre la oposición de acceso al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado.

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El pasado 22 de marzo se aprobó la oferta de empleo público de 2016 mediante Real Decreto 105/2016, que prevé la convocatoria de 44 plazas de Ingeniero Industrial del Estado para este año.

En ASIINDUS (Asociación de Ingenieros Industriales del Estado) trabajamos activamente en la difusión de esta salida profesional para los ingenieros industriales, pues creemos que da la oportunidad única de combinar el ejercicio de nuestra profesión con nuestra vocación de servicio público. Creemos además que el conocimiento de esta opción profesional genera concurrencia de candidatos, y con ello, garantías de cubrir cada nueva convocatoria con los estándares de capacidad y conocimientos que la Administración exige.

Con tal motivo, desde ASIINDUS contactamos cada año por estas fechas con los 21 colegios profesionales de España y las más de 30 escuelas que imparten el título habilitante de acceso a la oposición, para promover conjuntamente la realización de sesiones informativas a cargo de nuestros ponentes. Con la colaboración de nuestros asociados, nos desplazamos a aquellas sedes que nos manifiestan su interés para informar, en detalle y presencialmente, a los posibles futuros opositores sobre las labores y funciones del Cuerpo, el proceso de oposición, las alternativas para la preparación, etc.

La presencia de los Ingenieros Industriales del Estado no se limita sólo a la estructura de la Administración General del Estado en Madrid, sino que estamos presentes en las Áreas Funcionales de Industria y Energía de las Delegaciones del Gobierno en las comunidades autónomas, así como en otros organismos técnicos periféricos de otros Ministerios (Medio Ambiente, Fomento…). Por tanto, la oposición puede ser una buena oportunidad incluso para aquellos que no se vean a sí mismos trabajando en Madrid en el futuro.


Para saber más sobre la oposición al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado, puedes consultar la sección Descripción de la oposición. Nuestro documento de “PREGUNTAS FRECUENTES” acumula varios miles de descargas.

Correos emite su sello dedicado al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado

Sello-ingenieros_industriales_del_estadoDesde el 23 de marzo de 2016, se encuentra en circulación el sello dedicado al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado, dentro de la serie que Correos dedica a los Cuerpos de la Administración General del Estado.

Esta emisión es fruto de la iniciativa de ASIINDUS (Asociación de Ingenieros Industriales del Estado), de entre las actuaciones de su Plan de Acción orientadas a mejorar el conocimiento y prestigio del Cuerpo entre la sociedad civil fuera de la Administración. Desde ASIINDUS agradecemos públicamente la receptividad de Correos a nuestra propuesta, y la buena colaboración con el equipo de personas responsables de su diseño y puesta en circulación.

El sello trata de representar la labor de los Ingenieros Industriales del Estado en el desarrollo de las políticas industriales y energéticas en España. Para ello, muestra la imagen de un brazo robótico que se divide entre la realidad y un boceto de éste. Sobre una banda plateada, aparece también el escudo del Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado.

Tiene un especial valor filatélico gracias a la originalidad de su diseño, caracterizado por la banda lateral con el escudo sobre fondo en plata, y la “ñ” de “marca España” estampada mediante la técnica de golpe seco en hendido.

La emisión del sello viene a coincidir con la celebración en este 2016 de los 105 años del Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado desde su creación. Con motivo de esta efeméride, la asociación ASIINDUS está trabajando en otros eventos, como la edición de un libro conmemorativo, que repasará la actuación del colectivo desde su primer reglamento de 1931 hasta la actualidad, así como su labor decisiva ante los desafíos de futuro en sus diversos sectores de competencia.

UPAEP
Matasellos del primer día

Para más información puedes consultar los siguientes enlaces:

enlaceSello Correos-Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado

Matasellos del primer día-Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado

44 nuevas plazas para Ingenieros Industriales del Estado

Hoy se ha publicado la Oferta de Empleo Público para el año 2016

22/03/2016. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este martes la Oferta de Empleo Público (OEP) para 2016, que comprende un total de 44 plazas para Ingenieros Industriales del Estado, de las que 2 se reservan para personas con discapacidad. Todas las plazas convocadas son para acceso libre, ya que el Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado no tiene promoción interna.

La publicación de la OEP en el BOE se produce después de que el pasado viernes el Consejo de Ministros diera el visto bueno a la convocatoria de este año. Las nuevas plazas para 2016 suponen un incremento del 47% respecto al pasado año 2015, cuando se convocaron 30 plazas.

Se trata de una excelente noticia por la oportunidad que supone, ya que las oposiciones al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado son el único proceso selectivo de la Administración General del Estado, exclusivo para Ingenieros Industriales, que permite el ingreso en el grupo A1.


Para saber más sobre aspectos relacionados con la oposición, puedes consultar nuestra sección Descripción de la oposición


Puedes descargar aquí el texto completo de la OEP 2016 (Real Decreto 105/2016, de 18 de marzo):

BOE logo RD 105/2016 – Oferta de Empleo Público 2016

Evaluación de Políticas Industriales

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Imagen: extracto del artículo

El pasado 23 de octubre, la economista francesa Esther Duflo recibía el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2015 por sus trabajos sobre políticas contra la pobreza basados en el uso intensivo de experimentos sociales controlados (Randomized Control Trial-RCT). Curiosamente, sobre la utilidad de esta herramienta se muestra en general escéptico Angus Deaton, economista de origen escocés recientemente galardonado con el Premio Nobel de Economía 2015, y pionero del análisis económico fundamentado en microdatos.

En el ámbito de las políticas industriales, comienza a haber experiencias de uso de RCT y de métodos econométricos basados en microdatos en su diseño y evaluación, respectivamente, sobre las cuales nuestro compañero Antonio Moreno-Torres Gálvez (Promoción 2003) diserta en la siguiente contribución, extracto de su artículo “Técnicas Microeconométricas para la Evaluación de Políticas Públicas” publicado en el número 390 de Economía Industrial (disponible en Economía Industrial 390).

La Evaluación de Políticas Industriales

Si existe ya cierta tradición de uso de los métodos microeconométricos de Evaluación de Programas en el ámbito de las políticas sociales, aunque en grado menor, también empieza a acumularse y compartirse  experiencia y conocimiento en la evaluación de políticas industriales. A título ilustrativo, y por citar algunos ejemplos:

  • Reindustrialización. Criscuolo et al. (2012) evalúan el impacto en variables como empleo, inversión, productividad y número de plantas de un programa de asistencia regional selectiva que subvenciona inversiones industriales en áreas desfavorecidas del Reino Unido. Para ello instrumentan la participación en el programa de una planta en un momento dado con el nivel de subvención a la inversión máxima disponible en el área en dicho momento, del que pueden beneficiarse sólo las plantas localizadas en ciertas áreas (relevancia) y que viene determinado por las normas de la Unión Europea sobre ayudas de Estado (exogeneidad) que son actualizadas periódicamente en lo que viene a constituir un experimento natural.
  • Desarrollo y dinamización de clusters. Schmiedeberg (2010) hace una revisión metodológica de las diferentes técnicas utilizadas en la que, además de modelos econométricos, contempla otras herramientas como la evaluación de procesos, el estudio de casos, los enfoques sistémicos (modelos input-output, análisis de redes y benchmarking) y la evaluación económica coste-beneficio.
  • Ayudas a la I+D. Aerts et al. (2006) analizan el estado del arte de su evaluación econométrica focalizando en aspectos como el desplazamiento de la inversión privada por la pública, la adicionalidad de los resultados en innovación o la adicionalidad “comportamental” –cambios de comportamiento inducidos- en la investigación colaborativa.
  • Innovación y emprendimiento. CPB (2012) es un informe que analiza las estrategias para la evaluación econométrica de diferentes instrumentos de fomento y apoyo utilizados en los Países Bajos. Así, se propone el uso de métodos de emparejamiento para un programa de créditos a la innovación de alto riesgo en productos, servicios y proyectos en el que los beneficiarios de las ayudas se seleccionan en un procedimiento que incluye una cualificación objetiva –lo que permite modelar el grado de propensión- y la opinión de un comité, dando lugar a una base de proyectos “dudosos” a partir de los cuales construir contrafactuales. Para un programa de deducciones fiscales a la innovación que exige un mínimo de horas anuales de actividad innovadora se propone un diseño de regresión discontinua para la estimación de impactos entorno al umbral exigido. Un modelo de panel con efectos fijos por entidad y temporales se sugiere para un programa de apoyo a proyectos en partenariado entre centros públicos de I+D y empresas innovadoras de sectores estratégicos, en una primera aproximación con las debilidades propias de tomar como contrafactual compañías del mismo sector no participantes en el partenariado o compañías del partenariado no participantes en el proyecto.
  • Eficiencia energética y control de emisiones. Martin et al. (2011) utilizan un método de panel para evaluar el impacto de la tasa por cambio climático en el consumo energético de plantas manufactureras del Reino Unido, comparando las sujetas a la totalidad de la misma con aquellas beneficiarias de deducciones por haber adquirido un compromiso voluntario de ahorro en energía o emisiones, en lo que da lugar a situaciones de autoselección que los autores solventan con una variable instrumental basada en la elegibilidad para la suscripción de aquel, que es razonablemente exógena por basarse en el cumplimiento de la regulación ambiental previa a la exacción de la tasa. Por su parte, Allcott (2011) analiza el impacto en términos de ahorro de electricidad del envío a consumidores de un informe personalizado en el que se les comunica su situación relativa en términos de consumo, se les categoriza y se les recomienda una serie de medidas de ahorro, basándose en el experimento llevado a cabo por una compañía eléctrica de EE.UU. en el que aleatoriamente se decidió enviar o no tal informe a los clientes de su base. Asimismo utiliza un análisis de regresión discontinua para evaluar el impacto de las categorizaciones.

Se trata en todos estos casos de instrumentos o programas que suponen el uso de palancas concretas que activan resortes de causalidad relativamente sencillos y total o parcialmente exentos de consecuencias inesperadas o efectos indirectos de orden superior. Desafortunadamente, en el ámbito de lo industrial estos son bastante habituales y se presentan en forma de desplazamiento/crowding out –un resultado positivo es contrarrestado por uno negativo-, sustitución –el efecto sobre un agente es a costa de otros agentes-, spillover/leakage –el programa beneficia a agentes no pertenecientes al grupo destinatario-, deadweight –los resultados de la política se hubieran obtenido igualmente sin intervención- o aglomeración/crowding.

A ello se une la creciente complejidad de lo que podríamos denominar «Nueva Política Industrial», más integrada y sistémica que la tradicional enfocada a sectores y –en lo que en términos de motivación supone una mayor sensibilidad hacia los fallos de gobierno que hacia los fallos de mercado- con un menor nivel de intervención que se orienta al desarrollo del marco institucional y de clima de negocios adecuado que facilite la cooperación entre agentes (para la superación de asimetrías de información y de fallos de coordinación) y la alineación de incentivos entre los sectores público y privado (mediante fórmulas de partenariado).

De ahí que estén cobrando fuerza conceptos como «Metaevaluación» (evaluación de evaluaciones para el caso de intervenciones complejas, multiobjetivo y a gran escala, usando por ejemplo modelos de simulación) y Policy Learning/Intelligence que constituyen un nuevo enfoque en el que la evaluación de políticas, de ser un mero ejercicio de auditoría a posteriori, pasa a convertirse en una fuerza transformadora (Aranguren et al., 2013), lo que exige desarrollar una cultura de la evaluación que involucre a los agentes, incorpore sistemas de monitorización, seguimiento y difusión, adopte enfoques mixtos cuantitativo-cualitativos y asegure la independencia del proceso evitando situaciones juez-parte que tan perversas resultan.

Una de las técnicas para este aprendizaje transformador y la introducción experimental a pequeña escala de nuevas políticas sobre la base del contraste de hipótesis sobre diferentes alternativas (Policy Experimentation) es el experimento social (Randomized Control Trial-RCT) ampliamente discutido en este artículo. Sirva como ejemplo la experiencia que en el área de Manchester lideró en 2009 el organismo público de fomento de la innovación en el Reino Unido  en relación con un esquema de créditos para la promoción de partenariados innovadores entre PYMEs y proveedores de servicios creativos. Un experimento en el que los créditos se asignaron conforme a los resultados de una lotería permitió comprobar la adicionalidad de la política (recibir el crédito aumentó la probabilidad de que una PYME se asociara con un proveedor de servicios creativos) para validar así un modelo lógico de causalidad sobre el que legitimar un escalado del programa. Frente a un esquema tradicional en que los apoyos públicos se conceden una vez hechas evaluaciones ex-ante de los proyectos a subvencionar, la aleatorización del tratamiento demostró también la ventaja de evitar los costes de aquel en términos de consumo de recursos y problemas de información asimétrica.

Si bien el uso de experimentos de políticas públicas está menos difundido en Europa en comparación con EE.UU. -la aleatorización en la asignación de los tratamientos es una rareza, por administrarse precisamente a los más necesitados-, en el caso de las políticas industriales, y con todas las salvaguardas ya apuntadas, habría argumentos en favor de su uso con mayor intensidad que en el caso de políticas sociales, tales como sus menores implicaciones éticas –al ser las unidades experimentales empresas en lugar de individuos o familias- y la mayor sensibilidad desde el punto de vista de las finanzas públicas –al ser por lo general mayores los desembolsos por beneficiario–.

Autor: Antonio Moreno-Torres Gálvez, Ingeniero Industrial del Estado.


Puedes descargar la versión digital del artículo completo aquí:

PDFTécnicas Microeconométricas para la Evaluación de Políticas Públicas (Economía Industrial, número 390)